Rinconcito poético XVIII.

Elixir de juventud. (Antonio Vega)

Fue
el día en que escuché tu voz,
seguí su eco hasta un rincón.
Allí tomó la forma de canción.

Hoy
no hay ley que pueda atarte a mí.
Por eso sueño junto a ti.
Pues nunca dices nada por decir.
Es sensible y racional.

Yo me ocupo en descubrir
toda su facilidad para entenderme y sonreír.
Ella es mujer, niña, ella es mi chica.
Pues sin moverse me trae el Levante y el Sol.
Queriendo y sin darme cuenta
como un espejo reflejo su brillo y color.

Y es que hoy
aún quedan ojos que mirar.
No se oiga ni una queja más…

DEL ELIXIR DE JUVENTUD
BEBIMOS JUNTOS PROMETIÉNDONOS LA VIDA.
¿QUIÉN NOS LLAMÓ?, ¿QUÉ PUDO SER?.
NOS PUSO DE LA MANO DESDE EL PRIMER DÍA.

Ella es mujer, niña, ella es mi chica.
Y cuando quiere me trae el Levante y el Sol.
Queriendo y sin darme cuenta
como un espejo reflejo su brillo y color.

DEL ELIXIR DE JUVENTUD
BEBIMOS JUNTOS PROMETIÉNDONOS LA VIDA.
¿QUIÉN NOS LLAMÓ?, ¿QUÉ PUDO SER?.
NOS PUSO DE LA MANO DESDE EL PRIMER DÍA.
DEL ELIXIR DE JUVENTUD

BEBIMOS JUNTOS PROMETIÉNDONOS LA VIDA.
¿QUIÉN NOS LLAMÓ?, ¿QUÉ PUDO SER?.
DE NUESTRO JURAMENTO JUEZ EL PRIMER DÍA

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