Publicado en cuentos, minirelatos

Ultraviolet (ultravioleta).

Un café se enfría encima de la mesa de la cafetería. Es una de esas mesas con las que las marcas de bebidas llenan la mayoría de las terrazas de este país. Ésta es negra, con el sobre de plástico negro y las patas metálicas en color blanco. Cuadrada, dos sillas a juego la flanquean.

No me gusta el café americano, demasiado aguado para mi gusto, más acostumbrado a los deliciosos y poderosos “ristreto”, fuertes en intensos en un sólo sorbo. Pero desde que apenas puedo beber refrescos por el elevado contenido en azúcar (de los refrescos y de mi sangre) me conformo con el café aguado, cafeína a tragos largos sin un gramo de azúcar, el enemigo a batir.

Escucho la radio, rockfm. Con los años me he vuelto mucho más rockera, más dura… sólo musicalmente hablando (o eso creo). Ahora mismo suena un viejo tema de los U2, Ultraviolet. Una canción de los principios de los noventa. Cierro los ojos, bebo un trago largo de mi café deseando que pudiera ser algo mucho más fuerte. Hay recuerdos que sólo pueden rememorarse con un buen trago de “agua de vida”, mínimo 12 años. Pero no, hasta eso me ha quitado la maldita diabetes. No importa, puedo sobrevivir a eso, sólo se trata de una simple canción, o eso quiero pensar, sabiendo que nunca son simples canciones. Algunas son auténtica goma dos conectada al corazón.

Abro los ojos, el momento ha pasado. Las canciones, como la vida misma, tienen un tiempo limitado, y el suyo ha pasado.

Apuro de un sorbo el brebaje que queda en la taza. Miro el reloj, mi tiempo de relax se acaba. Debo subir a la sala de rehabitilación.

Sonrío con melancolía. A veces el tiempo es mucho más relativo de lo que creía Albert Einstein.

Parc sanitari Pere Virgili, 24/10/2017

Jengibre.

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Autor:

Investigadora dual...

2 comentarios sobre “Ultraviolet (ultravioleta).

    1. Muchas gracias por tu comentario. Tras un largo parón por una crisis creativa, estos relatos breves son la mejor manera de volver a coger el hábito de la escritura, como cuando calientas los músculos antes de hacer deporte. El tiempo dirá si puedo volver a escribir cuentos más largos, como los de mi primera época o por el contrario sigo con este tipo de relato.

      Gracias por pasarte y comentar.

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